Hoy es lunes…


Después de haber pasado todo el fin de semana metida en casa, me he dado cuenta de lo que echo de menos la luz. Me ha gustado estar en casa por las mañana (que es cuando trabajo), así que he decidido darle un cambio al salón, y me he fijado en lo vieja que estaba la alfombra, que viaja conmigo desde que me independicé. Al quitarla he observado que la sensación óptica hace que la habitación parezca más grande. Sencillita, pero me gusta mi casa.